TORCALEROS: una revista para descubrir lo que todavía desconocemos de nuestro Torcal

La Asociación Torcaleros presenta el primer número de una publicación que reúne ciencia, historia, naturaleza, memoria y conservación. Más de cien páginas que demuestran que, por mucho que creamos conocer nuestra sierra, El Torcal todavía tiene innumerables historias que contarnos. 

Antequera, 18 de octubre de 2026.

Hay lugares que forman parte de nuestra vida hasta tal punto que llegamos a creer que los conocemos. Los hemos contemplado cientos de veces, hemos recorrido sus caminos, admirado sus formaciones rocosas, disfrutado de sus atardeceres y observado cómo las nubes juegan con sus cumbres. Pero basta escuchar a quienes han dedicado buena parte de su vida a estudiarlos para descubrir que apenas conocemos una pequeña parte de cuanto encierran.

Eso es, precisamente, lo que sentí el pasado viernes, 16 de octubre, durante la presentación del primer número de la revista TORCALEROS, una publicación que considero mucho más que una revista sobre nuestro extraordinario paraje natural.

Es una invitación a descubrirlo, comprenderlo, disfrutarlo y, especialmente, a comprometernos con su conservación.


El acto, celebrado en el Hotel Silken Antequera Hills, reunió a socios, colaboradores y personas vinculadas a la defensa de este espacio natural. Intervinieron el presidente de la Asociación Torcaleros,
José Antonio Carreira de la Fuente, y los miembros de su Junta Directiva Manuel Romero González, José Jiménez Morente, Lidia Cabello Ligero y Miguel Ángel Varo Sánchez-Garrido.

Cada intervención permitió acercarnos a una parte de esta publicación, pero también conocer la ilusión, el trabajo y el compromiso que hay detrás de ella.

Y debo reconocer que salí de aquella presentación con una sensación muy concreta: ¡cuánto nos queda todavía por aprender de El Torcal y qué importante es que haya personas dispuestas a dedicar su tiempo a enseñárnoslo!

Una asociación joven con una enorme tarea por delante

La Asociación Torcaleros nació oficialmente en agosto de 2024 con una finalidad que debería unirnos a todos: defender, conservar y divulgar el extraordinario patrimonio natural, histórico y cultural de El Torcal de Antequera.

En apenas dos años ha conseguido reunir a un importante grupo de personas comprometidas, organizar actividades, promover investigaciones, recuperar conocimientos y abrir espacios de reflexión sobre el presente y el futuro de nuestra sierra.

Esta primera revista es una magnífica muestra de ese trabajo.

Su presidente, José Antonio Carreira, transmitió durante la presentación la satisfacción de ver materializado uno de los proyectos que la entidad se había marcado desde sus comienzos: contar con una publicación propia capaz de reunir y compartir el conocimiento de quienes investigan, estudian y aman El Torcal.

Porque una cosa es admirar un paisaje y otra, mucho más comprometida, es dedicar esfuerzos a comprenderlo y protegerlo.

La revista comienza precisamente con un «Resumen de la Memoria Anual 2025 de Actividades de la Asociación Torcaleros», bajo el subtítulo «Un año haciendo historia en El Torcal».

Sus páginas permiten descubrir la intensa actividad desarrollada por esta asociación: conferencias, exposiciones, investigaciones científicas, jornadas de voluntariado, encuentros, rutas y actuaciones de defensa del patrimonio natural.

También incluye un apartado dedicado a sus canales de comunicación, «Conoce nuestro canal de noticias», que refleja la voluntad de mantener abierta la participación y convertir el conocimiento en una herramienta al alcance de todos.

Pero lo verdaderamente extraordinario llega cuando comenzamos a recorrer los artículos que conforman este primer número.

Una revista que nos descubre historias que ni siquiera imaginábamos

El Torcal de Antequera: ¿Parque nacional?

Manuel Romero González

El primero de los trabajos nos lleva a una cuestión histórica tan sorprendente como sugerente.

Bajo el título «El Torcal de Antequera: ¿Parque nacional?», Manuel Romero recupera documentación de comienzos del siglo XX relacionada con el reconocimiento y la protección de nuestra sierra.

Es uno de esos artículos que despiertan la curiosidad desde el propio título.

¿Qué consideración merecía El Torcal hace más de un siglo? ¿Qué se pensaba entonces de sus valores naturales? ¿Qué iniciativas llegaron a plantearse?

La reproducción de documentos históricos convierte la lectura en un viaje a una época en la que ya existía conciencia de la singularidad de este paisaje.

Y también nos invita a reflexionar sobre cuánto hemos avanzado desde entonces y cuánto nos queda todavía por hacer.

Aportaciones al conocimiento florístico de un paraje único

Ana Paula Schimith Barbosa

Si algo demuestra este artículo es que El Torcal sigue siendo un territorio de descubrimientos.

La investigadora Ana Paula Schimith Barbosa presenta una aportación científica de enorme interés al conocimiento de su flora, con la incorporación de 72 nuevas citas botánicas respecto al catálogo de referencia de 1984.

Me parece extraordinario que, en un espacio que creemos tan estudiado, continúen apareciendo novedades capaces de ampliar nuestro conocimiento científico.

El trabajo aborda especies, familias botánicas, distribución geográfica y aspectos relacionados con su conservación.

Pero, por encima de todo, nos recuerda que el valor de El Torcal no reside únicamente en sus espectaculares rocas.

Existe un universo de vida, muchas veces diminuto y desapercibido, que merece toda nuestra atención.

Arbustos del Torcal de Antequera: Saúco (Sambucus nigra)

Ana María Artacho Acedo

¿Cuántas veces habremos pasado junto a un arbusto sin detenernos a pensar en su historia, sus características o sus usos tradicionales?

Ana María Artacho dedica su artículo al saúco, una especie presente en distintas zonas del paraje.

A través de sus páginas nos aproxima a su descripción botánica, propiedades, usos tradicionales, leyendas y lugares donde podemos encontrarlo.

Es una magnífica manera de comprender que la naturaleza también forma parte de nuestra cultura y de los conocimientos que se han transmitido durante generaciones.

Fauna de vertebrados de El Torcal de Antequera: 

Águila perdicera (Aquila fasciata)

Manuel Romero González

La biodiversidad del Torcal tiene también protagonistas que despiertan una admiración especial.

Uno de ellos es el águila perdicera.

Manuel Romero nos acerca a esta extraordinaria rapaz, a su presencia en el entorno y a la importancia de conservar las condiciones que permiten su supervivencia.

Es un artículo breve, pero de enorme valor para comprender que la conservación de un espacio natural debe medirse también por la capacidad de mantener la vida que alberga.

Cuando las nubes también cuentan historias

La «montera» y la formación de nieblas en El Torcal

José A. Carreira de la Fuente

Este fue otro de los trabajos que más llamaron mi atención durante la presentación.

Los antequeranos conocemos bien esa imagen de nuestra sierra cubierta por una característica formación de nubes, como si alguien hubiera colocado una enorme montera sobre sus cumbres.

La hemos contemplado innumerables veces. Forma parte de nuestro paisaje, de nuestras conversaciones e incluso de nuestro refranero popular.

Pero ¿sabemos realmente por qué se produce?

José Antonio Carreira dedica un extenso e interesantísimo trabajo a explicar este fenómeno meteorológico, relacionando observaciones, condiciones atmosféricas y conocimientos científicos.

La revista consigue así transformar algo tan cotidiano para nosotros en una oportunidad para aprender.

Y esa es una de las grandes virtudes de esta publicación: hacernos mirar de otra manera aquello que siempre hemos tenido delante.

La Boca del Asno: una historia prácticamente desconocida

Melchor de Gerona y el Cuartel de la Boca del Asno

José Jiménez Morente

Un ingeniero ilustrado a los pies del Torcal de Antequera.

Si tuviera que destacar uno de los artículos por lo sorprendente y desconocido de su contenido, posiblemente elegiría este.

José Jiménez Morente, Pepe Jiménez para quienes lo conocemos, nos introduce en un episodio histórico relacionado con la Guerra de la Independencia que probablemente resulte desconocido para una gran parte de los antequeranos.

El protagonista es Melchor de Gerona, un ingeniero militar cuya trayectoria aparece vinculada a la construcción de una posición defensiva en la Boca del Asno, en el estratégico acceso a nuestra comarca.

La investigación incorpora documentación histórica, planos y referencias que permiten acercarnos a un episodio de nuestro pasado que merece ser conocido.

No quiero desvelar demasiado, porque considero que este es precisamente uno de los artículos que justifican por sí solos adquirir la revista.

Solo diré que resulta apasionante descubrir que lugares por los que hemos podido pasar tantas veces esconden acontecimientos y personajes que permanecían prácticamente fuera de nuestra memoria colectiva.

Pepe Jiménez consigue que contemplemos ese rincón del Torcal con otros ojos.

Y eso, para quienes disfrutamos conociendo la historia de nuestra tierra, tiene un valor incalculable.

Descubrir El Torcal cuando desaparece la luz del día

5 beneficios del senderismo nocturno

Lidia Cabello Ligero

Disfruta de un turismo de ocio diferente.

La intervención de Lidia Cabello fue otra de las que me hicieron reflexionar sobre las posibilidades de disfrutar de nuestra sierra de una forma distinta.

Estamos acostumbrados a identificar una visita al Torcal con recorrer sus senderos durante el día, contemplar sus formaciones rocosas y disfrutar de las vistas.

Pero ¿qué ocurre cuando llega la noche?

Lidia nos propone descubrir otra dimensión de este paisaje.

Caminar bajo las estrellas, escuchar los sonidos que durante el día pasan desapercibidos, percibir los olores de la naturaleza, experimentar el silencio y observar un cielo que difícilmente podemos disfrutar desde nuestras ciudades.

Ver, escuchar, oler, sentir... descubrir El Torcal de otra manera.

Su artículo presenta los beneficios del senderismo nocturno y ofrece recomendaciones para practicarlo con seguridad y respeto al entorno.

Me parece una propuesta especialmente interesante porque plantea una forma diferente de acercarnos a la naturaleza, siempre que se realice de manera responsable, organizada y compatible con su protección.

No se trata necesariamente de que vayan más personas, sino de aprender a disfrutar mejor de aquello que tenemos.



Quina, la última borrica del Torcal

Miguel Ángel Varo Sánchez-Garrido

La última borrica del Torcal de Antequera.

Hay artículos que aportan conocimiento científico y otros que, además, nos tocan directamente el corazón.

Este es uno de ellos.

Miguel Ángel Varo recupera la historia de Quina, vinculada a un episodio que forma parte de la memoria reciente de nuestra sierra.

Su relato nos transporta a un tiempo en el que los animales de carga, los caminos y las familias que habitaban y trabajaban en El Torcal formaban parte inseparable de su paisaje.

La publicación incorpora fotografías y recuerdos que ayudan a reconstruir aquella relación entre las personas, los animales y el territorio.

Es un artículo que no deberíamos leer con nostalgia únicamente, sino también con gratitud hacia una forma de vida que ha contribuido a configurar el paisaje que hoy disfrutamos.

Una máscara íbero-fenicia de paradero desconocido

El Torcal d'Antequera (Andalousie)

Miguel Ángel Varo Sánchez-Garrido

La primera expedición científica en El Torcal de Antequera y el hallazgo del Mascarón Íbero-Fenicio.

Otro de los grandes descubrimientos de esta revista, al menos para mí, es el que Miguel Ángel Varo nos presenta en este artículo.

Nos traslada a comienzos del siglo XX y a una de las primeras expediciones científicas realizadas en El Torcal.

Pero hay un elemento especialmente intrigante: un mascarón íbero-fenicio documentado hace aproximadamente 120 años cuyo paradero actual se desconoce.

La propia revista reproduce una imagen histórica de aquella pieza.

¿Dónde apareció? ¿Qué se conoció entonces de ella? ¿Qué sucedió después?

Son preguntas que invitan a sumergirse en la investigación.

Y también nos hacen pensar en cuánto patrimonio histórico puede permanecer olvidado, disperso o pendiente de ser redescubierto.

Sin duda, uno de esos trabajos que despiertan el deseo de seguir investigando.

Los nombres que guardan la memoria del territorio

Topónimos de El Torcal: Paso de Quiebraatajarres

Manuel Romero González

Los nombres de los lugares nunca son casuales.

Detrás de muchos de ellos encontramos historias, actividades, costumbres y formas de vida que explican cómo nuestros antepasados se relacionaban con el territorio.

Manuel Romero recupera en este artículo uno de esos topónimos singulares: el Paso de Quiebraatajarres.

Una pequeña muestra de cuánto conocimiento puede esconderse detrás de una denominación popular y de la importancia de conservar esa memoria antes de que desaparezca.

La conservación debe ser la verdadera medida del éxito

La gestión del Paraje Natural de El Torcal de Antequera en 2024

Manuel Romero González

Este es, posiblemente, uno de los artículos que considero más importantes por la reflexión que plantea sobre el presente y el futuro de nuestro Torcal.

Manuel Romero, antiguo conservador del paraje, aporta su experiencia y conocimiento para analizar distintos aspectos de la gestión de este espacio natural.

Durante su intervención en la presentación hubo una idea que me pareció especialmente acertada y que quiero destacar.

El éxito de la gestión de El Torcal no debería medirse por el aumento del número de visitantes, sino por la conservación de sus especies, de sus ecosistemas y de los valores naturales que lo hacen único.

Una reflexión que comparto plenamente.

No podemos confundir el éxito turístico con el éxito medioambiental.

Un espacio natural protegido no es mejor porque consiga atraer cada año a más personas. Es mejor cuando mantiene su biodiversidad, cuando conserva sus características originales, cuando sus especies encuentran condiciones adecuadas para vivir y cuando las generaciones futuras pueden recibirlo en condiciones, al menos, tan buenas como las actuales.

Y hay otra cuestión que personalmente considero fundamental: El Torcal no es únicamente un paisaje espectacular.

Es también un territorio de enorme importancia hidrogeológica, un espacio cuya capacidad para captar e infiltrar agua resulta esencial para nuestra comarca.

Por eso, su protección no puede limitarse a lo que vemos sobre la superficie.

Debemos preocuparnos igualmente por aquello que ocurre bajo sus rocas.

La experiencia de Manuel Romero nos invita a reflexionar sobre el modelo de gestión que queremos para nuestra sierra.

Y, desde luego, creo que es una lectura especialmente recomendable para quienes tienen responsabilidades en su conservación.

El Torcal y los incendios forestales

Manuel Romero González

En esta misma línea, Manuel Romero aborda otra cuestión esencial: el riesgo de incendios forestales.

El artículo nos acerca a la evolución de las medidas de prevención y a los retos que plantea la protección de la vegetación y de los ecosistemas de El Torcal.

Es una lectura que invita a reflexionar sobre la necesidad de anticiparnos a los problemas, en lugar de actuar únicamente cuando ya se han producido.

Porque conservar también significa prevenir.

Un laberinto de piedra, agua y tiempo

El Torcal de Antequera

David González Escobar

Un laberinto de piedra tallado por la naturaleza y el tiempo.

La revista cierra su recorrido de artículos con una aproximación a la extraordinaria geología del Torcal.

David González Escobar nos invita a comprender cómo se ha formado este paisaje que tantas veces hemos contemplado con admiración.

Sus rocas, sus formas, sus cavidades y el papel del agua son protagonistas de un recorrido que ayuda a entender la singularidad de este espacio natural.

Y aquí quiero detenerme nuevamente en una cuestión que considero especialmente importante.

El agua es una de las grandes protagonistas, aunque invisibles, de El Torcal.

Bajo esas formaciones rocosas existe un complejo sistema natural cuya importancia trasciende ampliamente el atractivo paisajístico.

Por eso, conocer la geología del Torcal también significa comprender mejor la necesidad de protegerlo.

No estamos hablando solamente de un lugar hermoso para visitar, sino de un patrimonio natural del que depende buena parte de nuestro futuro.

Un reconocimiento imprescindible a quienes vivieron en El Torcal

Hubo un momento durante la presentación que considero especialmente emotivo y que no quisiera dejar pasar.

Fue el reconocimiento, acompañado de un aplauso, a las numerosas familias que durante generaciones vivieron dentro de El Torcal.

Personas que trabajaron aquella tierra, recorrieron sus caminos, cuidaron sus animales y desarrollaron allí sus vidas, muchas veces en condiciones extraordinariamente difíciles.

Familias cuyos nombres y recuerdos forman parte de la historia de nuestra sierra.

Me pareció un gesto de enorme justicia.

Porque cuando hablamos de conservar El Torcal, no deberíamos olvidar que también existe un patrimonio humano.

Un legado de conocimientos, costumbres, vivencias y formas de relacionarse con la naturaleza que merece ser recordado.

A todas esas familias les debemos parte de lo que hoy hemos recibido.

Y me parece hermoso que una asociación nacida para defender El Torcal tenga también la sensibilidad de reconocer a quienes lo habitaron y nos transmitieron su memoria.

Una edición cuidada y unas fotografías extraordinarias

No sería justo hablar de esta revista sin destacar el magnífico trabajo editorial que hay detrás de ella.

La publicación ha contado con la colaboración de Druso Maior, empresa especializada en publicidad y comunicación, responsable del diseño de cubiertas, y con el trabajo de maquetación del Departamento de Diseño Gráfico Exlibric.

El resultado es una revista atractiva, bien estructurada y con una presentación que invita a detenerse en sus páginas.

Mención especial merecen las fotografías.

La participación de Antonio Miranda aporta a esta publicación una extraordinaria riqueza visual.

Durante la presentación, el presidente José Antonio Carreira llegó a comentar, refiriéndose a la calidad de sus imágenes, que «ya las quisiera el National Geographic».

Una expresión que, más allá del entusiasmo del momento, refleja el reconocimiento a un trabajo fotográfico excepcional.

Porque fotografiar El Torcal no consiste únicamente en captar una formación rocosa.

Es saber esperar la luz, descubrir un encuadre, interpretar una atmósfera y transmitir con una imagen lo que a veces resulta imposible explicar con palabras.

Las fotografías, muchas de ellas inéditas, convierten esta revista en una publicación que merece también conservarse por su valor gráfico.

Y a todo ello debemos añadir el trabajo de los autores, colaboradores, correctores y personas que han hecho posible que esta primera edición vea la luz.

Una revista que también ayuda a quienes más lo necesitan

Quiero terminar destacando una decisión que, personalmente, me produce una enorme satisfacción.

Los beneficios que se obtengan con la venta de los ejemplares se destinarán a apoyar la actividad social de la Asociación Casas de Asís.

Un gesto de generosidad que agradezco profundamente y que une dos formas distintas, pero perfectamente compatibles, de compromiso con nuestra tierra.

Por una parte, la defensa y conservación de nuestro patrimonio natural.

Por otra, la atención y acompañamiento a las personas y familias que atraviesan situaciones de dificultad.

Dos maneras de cuidar lo que tenemos más cerca.

Desde Casas de Asís recibimos esta iniciativa con enorme gratitud, especialmente por lo que representa: la colaboración entre asociaciones que, desde ámbitos diferentes, trabajan por mejorar nuestra sociedad.

Las personas interesadas en adquirir la revista podrán solicitarla a través del sistema de reserva mediante código QR que facilite la Asociación Torcaleros o siguiendo las indicaciones que publique en su página web y redes sociales.

Además, los ejemplares podrán recogerse en la sede de la Asociación Casas de Asís, en calle Córdoba de Antequera, conforme se organice su distribución.

Toda la información sobre reservas y disponibilidad podrá consultarse en:

www.asociaciontorcaleros.org

Merece la pena comprarla, leerla y conservarla

Después de conocer el contenido de esta primera revista, tengo la sensación de que estamos ante una publicación que debería encontrar un lugar en muchas bibliotecas particulares de Antequera y de quienes sienten algún vínculo con El Torcal.

No es una revista para hojear y olvidar.

Es una publicación para leer con tranquilidad, descubrir historias desconocidas, comprender mejor nuestro entorno y volver a consultar con el paso del tiempo.

También puede convertirse en un magnífico regalo para quienes aman nuestra tierra.

Porque, además de contribuir a una causa solidaria, su adquisición representa una forma de respaldar el esfuerzo de quienes investigan, divulgan y trabajan por la conservación de nuestro patrimonio.

Me gustaría que este primer número tuviera una excelente acogida y que fuera solamente el comienzo de una larga trayectoria editorial.

Que dentro de muchos años podamos contemplar una colección de revistas Torcaleros y reconocer en ellas una parte importante de la historia, la ciencia y la memoria de nuestra sierra.

Mi enhorabuena a José Antonio Carreira, Pepe Jiménez, Manuel Romero, Lidia Cabello, Miguel Ángel Varo, al resto de autores y colaboradores y a toda la Asociación Torcaleros por este extraordinario trabajo.

Y mi agradecimiento por haber tenido la sensibilidad de convertir también esta iniciativa cultural y científica en una oportunidad para ayudar a quienes más lo necesitan.

El Torcal lleva millones de años escribiendo su historia en la piedra.

Nos corresponde a nosotros aprender a leerla, transmitirla y, sobre todo, conservarla.

Porque conocer El Torcal es el primer paso para amarlo. 

Y amarlo debería comprometernos a protegerlo.

 

Comentarios

Entradas populares